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Preguntas frecuentes sobre nuestra ICE relativa a la RBI

¿Qué hay de la implementación de la RBI?

Nuestra propuesta es deliberadamente abierta. Creemos que no tiene mucho sentido especificar los detalles de un modelo concreto en esta fase. Existen numerosas opiniones sobre cómo puede implementarse, así que nos hemos centrado en esbozar los pilares fundamentales de nuestra visión.

Con el rápido desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y su impacto esperado en la sociedad y el mercado laboral, nuestro mundo va a experimentar de todos modos una transformación importante. Solo por esta razón, sobreespecificar los detalles operativos ahora mismo es contraproducente.

En medio de estos cambios radicales, una Renta Básica Incondicional (RBI) sirve como pilar crítico para navegar las incertidumbres futuras. Proporciona una red de seguridad fiable que garantiza el sustento de todes.

Los países de la UE no están en buena forma económica, así que ¿de dónde va a salir el dinero?

Si la RBI se implementa en todos los Estados miembros de la UE, garantiza que ningún país se enfrente a una desventaja económica injusta respecto a los demás dentro de la Unión. Por desgracia, la UE carece actualmente de la competencia legal para exigir la introducción de una RBI, lo que significa que nuestra Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) técnicamente propone una «recomendación». Aunque esta dependencia hace que el marco sea más frágil, se trata de un problema arraigado en la manera en que la UE está construida estructuralmente, más que de un defecto de la RBI en sí.

La mayoría de nosotres prevemos que, incluso si nuestra ICE tiene éxito, la UE —actualmente gobernada principalmente por fuerzas de derechas y conservadoras— será reacia a adoptar la propuesta de inmediato.

Sin embargo, el texto de nuestra ICE aborda directamente cómo puede financiarse el sistema. Abogamos por eliminar los «bullshit jobs» económicamente redundantes e introducir sólidos impuestos ecológicos (por ejemplo, sobre las industrias intensivas en carbono y los centros de datos comerciales). Si mantenemos el mismo nivel de bienes y servicios realmente útiles, financiar una RBI se convierte fundamentalmente en una cuestión de redistribución de la riqueza de arriba hacia abajo.

¿Cómo veis la conexión entre la moneda digital, el euro digital, y la RBI?

Neutral: una RBI no depende de cambios fundamentales en el funcionamiento de nuestros sistemas monetarios. En teoría, una moneda digital podría posibilitar métodos innovadores y directos para distribuir los pagos —evitando incluso, potencialmente, los cuellos de botella burocráticos nacionales—, pero la RBI es plenamente viable sin ella.

Me preocupa que la RBI pueda usarse para controlar a la gente eliminando la parte «incondicional».

Es una preocupación legítima que se plantea con frecuencia, y es precisamente por eso que insistimos en mantener la «incondicionalidad» como pilar absoluto e innegociable de la RBI. En última instancia, la única garantía verdadera de que la RBI siga siendo incondicional es una democracia viva. Debemos exigirla y protegerla colectivamente.

Lo que la gente a menudo pasa por alto o racionaliza en este contexto es hasta qué punto nuestro sistema económico actual ya fuerza la conformidad:

  • Las personas suelen tener miedo de alzar la voz o cuestionar a la autoridad en el trabajo por temor a perder su empleo y su sustento.
  • Los modelos contemporáneos dominantes de distribución de la renta imponen condiciones muy desagradables y coercitivas para ganarse la vida, y sin embargo esto rara vez se cuestiona porque la sociedad lo trata como «normal».
  • En los hogares donde una persona se queda en casa mientras la otra obtiene el ingreso principal, la persona que se queda en casa (estadísticamente, con mayor frecuencia una mujer) suele quedar en una posición de subordinación financiera sistémica.

Resulta irónico que la gente tema que una futura RBI pueda usarse para imponer la conformidad social, mientras ignora por completo cuánto le obliga ya a conformarse su nómina actual.

¿Cuál sería el impacto en el medio ambiente?

Hay cuatro mecanismos clave a través de los cuales una RBI podría beneficiar significativamente al medio ambiente y a la acción climática:

  1. Eliminación de sectores redundantes: la investigación sugiere que una parte significativa del empleo moderno consiste en «bullshit jobs» que no crean un valor social significativo y a menudo causan daños ecológicos (por ejemplo, la publicidad hiperagresiva, el marketing depredador, los litigios de patentes entre empresas y la abultada burocracia de los mandos intermedios). Con una RBI, menos personas se verían obligadas a ocupar estos puestos. Combinado con los incentivos fiscales adecuados, podríamos ir suprimiendo estos puestos que agotan los recursos y reducir drásticamente sus huellas ecológicas asociadas.
  2. Redistribución de la riqueza y reducción del carbono: actualmente, el mayor volumen de emisiones de carbono lo generan las personas ultrarricas. Estadísticamente, una persona del 0,1 % más rico genera más CO2 en un solo día que alguien del 50 % más pobre en un año entero. Como la RBI actúa como mecanismo de redistribución económica, ayuda de forma natural a frenar este consumo de lujo de altas emisiones.
  3. Suficiencia de tiempo para estilos de vida sostenibles: una RBI otorga a las personas la seguridad financiera para optar por estilos de vida más sostenibles. Por ejemplo, en lugar de tomar un vuelo rápido y muy contaminante para unas vacaciones breves, las personas tienen el tiempo y la flexibilidad para elegir un viaje lento, como una ruta en bicicleta. Cuando no vas con el tiempo justo, el propio viaje se convierte en una parte significativa de las vacaciones.
  4. Reducción de la resistencia a las transiciones verdes: bajo el sistema actual, las personas dependen por completo de su empleo concreto para sobrevivir. En consecuencia, es comprensible que quienes trabajan sientan ansiedad ante la idea de transformar o cerrar industrias insostenibles si ello amenaza su sustento. Alguien que trabaje en una aerolínea, por ejemplo, podría oponerse a un impuesto al carbono por miedo al desempleo. Una RBI elimina este temor existencial y, con ello, reduce la resistencia pública y política a las transformaciones ecológicas necesarias.

¿Es la RBI una idea de izquierdas o una idea neoliberal?

La RBI trasciende las categorías políticas tradicionales, atrayendo apoyo de un amplio espectro de ideologías:

  • La izquierda: muchas personas progresistas defienden la RBI porque impulsa la redistribución de la riqueza y fomenta la equidad socioeconómica. Más allá de eso, ofrece un camino para transformar la sociedad alejándola de un capitalismo rígido; las personas obtienen la capacidad de hacer un trabajo con sentido en lugar de verse obligadas a vender su fuerza de trabajo a empresas comerciales. Ya vemos este impulso en acción: millones de personas contribuyen libremente al bien común editando Wikipedia, desarrollando software libre y de código abierto, haciendo voluntariado en sus comunidades o participando en artes y música de base sin coerción económica.
  • Humanistas y especialistas en ética: muchas personas apoyan la RBI por convicciones religiosas, filosóficas o humanistas, al creer que todo ser humano merece una vida digna por el mero hecho de existir. Esto representa una ruptura radical con nuestro paradigma actual, donde el «valor» humano se ve principalmente a través de la lente de la utilidad para una empresa o la acumulación de capital.
  • Liberales y libertaries: muchas personas del liberalismo clásico abrazan la RBI porque maximiza la libertad individual. El filósofo Bertrand Russell concebía una renta básica como una mezcla armoniosa de socialismo y anarquismo: mientras la sociedad garantiza la seguridad de tus necesidades físicas básicas, conservas una libertad absoluta para elegir cómo dirigir tu propia vida.

Como la RBI aborda las preocupaciones centrales de estas diversas filosofías políticas, representa un marco político poderoso y unificador para el futuro.

¿Qué son los «Bullshit Jobs»?

El término fue acuñado por el antropólogo David Graeber (1961–2020). Escribió un ensayo y un libro con el mismo título. En su definición del término, se trata de empleos que son inútiles para la sociedad (o que incluso hacen más mal que bien), y hasta la persona que los desempeña entiende lo inútiles que son. Si lo pensamos: hoy en día hay realmente muchos empleos que son inútiles y dañinos para la sociedad, pero no siempre la gente es consciente de ese hecho. Algunes deciden comprar la propaganda que justifica su existencia.

Los bullshit jobs suelen estar bien pagados. Un buen ejemplo de bullshit job es, por ejemplo, une agente de patentes. Su trabajo consiste en robarle a la sociedad algo que, de otro modo, podría compartirse libremente en beneficio de la sociedad.

En contraste con esto están los «Shitty Jobs». Son empleos que normalmente no están bien pagados y tienen malas condiciones laborales, pero que por lo demás son útiles para la sociedad. En la pandemia vimos qué empleos son realmente necesarios para la sociedad. Gran parte del trabajo importante de nuestra sociedad no está remunerado en absoluto; piensa, por ejemplo, en los cuidados (care work), a menudo realizados por mujeres.

David Graeber se centra en los empleos inútiles de las burocracias de las grandes empresas.

En el texto de nuestra ICE usamos el término «Bullshit Jobs» para referirnos al trabajo inútil, independientemente de que quienes lo realizan se den cuenta o no de que es inútil.

Escasez artificial.

¿De dónde vienen estos bullshit jobs? El capitalismo necesita operar en la escasez. Si hay demasiado de algo, entonces no puede venderse a un precio alto. Los beneficios de las empresas también necesitan reinvertirse y, así, el capitalismo tiene la necesidad de expandirse constantemente. Históricamente, esto condujo al imperialismo y al colonialismo. Hoy, la expansión es más hacia dentro: crear nuevas demandas creando escasez artificial. Casos típicos de tales empleos son:

  • Publicidad y marketing: solo tiene un producto, y ese es nuestro descontento con lo que tenemos. La publicidad está ahí para manipularnos y que compremos cosas que ni siquiera sabíamos que necesitábamos. La basura inútil que compramos también tiene una enorme huella ecológica.
  • La llamada «propiedad intelectual»: usar restricciones legales para restringir artificialmente el acceso a ideas o bienes que, de otro modo, podrían beneficiar a todes.
  • La obsolescencia programada: bienes diseñados para durar poco simplemente para impulsar ventas repetidas, creando una enorme huella ecológica.
  • «Productos» financieros: hacer las cosas más complicadas solo para que quienes consumen no puedan comparar precios.
  • El ejército y la guerra. Arundhati Roy escribió: «Antes se fabricaban armas para hacer guerras. Ahora se fabrican guerras para vender armas». Aunque cada guerra tiene orígenes más complejos, la tendencia general de que la guerra es un «buen» negocio está ahí.

Estos son solo unos pocos ejemplos, pero hay muchos más. Por ejemplo, a una empresa se le paga por enviar spam mientras a otra se le paga por protegerse de él. Aunque los estudios son escasos, creemos que es una buena estimación suponer que la mitad de los empleos remunerados de hoy son dañinos o inútiles.